lunes, 11 de julio de 2011

Me sentí herida cuando perdí a los hombres de los que me enamoré. Hoy, estoy convencida de que nadie pierde a nadie, porque nadie posee a nadie. Ésa es la verdadera experiencia de la libertad: tener lo más importante del mundo, sin poseerlo.

1 comentario:

Dylana Suarez dijo...

Super lovely blog!


xoxo,

colormenana.blogspot.com